domingo, 28 de abril de 2013

CRÓNICA DE LA FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LA LUZ 2013


Con el permiso de María Santísima de la Luz, el sol fue el protagonista de la subida en procesión de Ntra. Sra. de la Luz hacia el templo parroquial de San Juan Bautista, después de muchos días de lluvia continua este año y de varios años de no poder subir por el itinerario normal debido a las lluvias. Pero, como decimos, este año la Virgen recorrió tranquilamente Malpartida para subir a la iglesia, precedida por la Banda Municipal de Música de Navalmoral de la Mata y recibida por calurosas palabras del alcalde de la localidad, Marcelo Barrado, en la Plaza Mayor, tras lo que la comitiva emprendió el definitivo camino con los estandartes de las cuatro cofradías penitenciales del pueblo guiando el camino.

Al entrar en la iglesia, María Santísima de la Luz recibió el emocionado aplauso de los chinatos y chinatas que ya la esperaban allí, y quedó ubicada en su habitual lugar en el templo, adornado este año por un hermosísimo dosel donado en su totalidad por los señores mayordomos de la fiesta, Fructuoso y Margarita, y que los presentes en esa primera celebración de la Novena pudieron pasar a observar más de cerca al finalizar la misma, antes de que fuese colocado en su posición tras la Imagen de Nuestra Señora. Esta primera celebración de la Novena fue celebrada por el párroco de la localidad, D. Santos.

Ya el domingo, día en el que ya permanecieron todo el día abiertas las puertas de la iglesia y se notó el trasiego de fieles visitando a su Madre de la Luz, D. Felipe, sacerdote Chinato que ejerce su ministerio en Plasencia, ofició la segunda de las Novenas en honor a la Patrona, tras la que tuvo lugar el ya tradicional concierto de las tres agrupaciones de música coral de Malpartida: la Coral Polifónica Municipal Julio Terrón, el Coro Parroquial y la Coral de la Cofradía del Santo Sepulcro y Flagelación del Señor, que mostraron el altísimo nivel musical que late en Malpartida.

En la jornada del lunes siempre tiene lugar uno de los actos más entrañables de la semana, pues la espontaneidad e inocencia de los más pequeños de la localidad llena la iglesia parroquial para ofrecerle flores a la Virgen de la Luz, flores destinadas este año a una nueva decoración del trono de la Virgen diseñada por la Asociación, y que ha tenido una gran aceptación. Ya por la noche, D. Leopoldo, rector del Seminario de Plasencia, dirigió su cálida y reposada palabra a los feligreses que se congregaron para la tercera Novena, dedicada a los Cofrades de Nuestra Señora de la Luz.

A los matrimonios y familias de la parroquia se dedica la Novena del martes, este año oficiada por el Vicario General de la Diócesis, D. Francisco Rico, cuya siempre interesante oratoria llegó a los corazones de los presentes. La celebración fue amenizada por las canciones de la Coral de la Cofradía del Santo Sepulcro y Flagelación, con un repertorio excelentemente interpretado.

El miércoles, ecuador de la semana, es el día dedicado a los mayores de nuestra comunidad, a los cuales se dirigió de nuevo D. Felipe. Anteriormente, por la tarde, D. Santos llevó a cabo la Celebración Comunitaria de la Santa Unción, acto de gran profundidad y calado, que llena de emoción a muchos de los presentes, algunos de los cuales este es al único acto que pueden asistir durante la semana debido a los achaques que ya les atacan a su edad.




D. José Antonio, sacerdote natural de Serradilla y párroco de Carcaboso, dirigió su homilía en la jornada del jueves a los enfermos de la parroquia, muchos de los cuales se encontraban presentes a pesar de su enfermedad. A los que no pudieron estar presentes por sus limitaciones físicas, D. Santos les administró la Sagrada Comunión en sus domicilios a lo largo del día.

Vísperas ya del fin de semana grande de Malpartida, fue a los jóvenes a los que se dedicó la séptima Novena en honor a María, celebración preparada por los grupos de preparación a la Confirmación y que ofició un viejo conocido de la parroquia de San Juan Bautista, D. José Luis, ya que vivió en Malpartida su preparación a la vida sacerdotal.

Más de doscientas personas, cada año más, acudieron el sábado a rezar el Santo Rosario de la Aurora por las calles de la parte alta de la localidad a las siete de la mañana, lo que dice mucho de la devoción de los chinatos por Su Virgen; tras el Rosario, a las nueve, se celebró el funeral por los cofrades de la Virgen fallecidos durante el año. A las once, los más pequeños pudieron disfrutar de actividades especialmente dedicadas a ellos en la Plaza Mayor.
 







El pueblo bullía de gente durante todo el día puesto que siempre se nota, y mucho, la presencia de todos esos chinatos que viven fuera del pueblo y que vienen a compartir y a disfrutar las fiestas de la Luz junto a sus familiares y amigos. A ellos, a nuestros emigrantes, se dedica siempre la penúltima de las novenas, oficiada este año por D. Juan Luis, sacerdote hijo del pueblo, y que es probablemente la más emocionante de todas, pues está llena de recuerdos y nostalgias, que se sienten aún más al escuchar al coro parroquial entonar las canciones de la misa extremeña. Este año la Novena del sábado también ha servido para conmemorar el vigésimo aniversario de la creación del ya mencionado coro parroquial, por lo que sus componentes fueron quienes prepararon la celebración, bailando incluso una jota como ofrenda a la Virgen. Al final de la misa, D. Santos entregó a Dª Rosi, María José y Mario, directores del coro, unas placas en reconocimiento a su labor al frente del mismo. Al terminar todos los actos referidos, se realizó el también ya tradicional besamanto a la imagen de Ntra. Sra. de la Luz, instante en el que la imagen de la Virgen es bajada de su trono para que todo aquel que lo desee pueda honrarla a una distancia física muy pequeña, produciéndose realmente momentos de gran emoción.


En el pueblo, ya por la noche, fue una noche de fiesta en la que todo el mundo que quiso pudo disfrutar de una estupenda verbena hasta bien entrada la noche.

Y, finalmente, y de nuevo con una estupenda climatología al igual que el sábado anterior, llegó el domingo, día grande de Malpartida, Día de la Fiesta de Nuestra Señora de la Luz. A las once y media de la mañana, D. Santos ofició la Santa Misa, a la que acudieron numerosas autoridades invitadas y representantes de todas las asociaciones y estamentos del pueblo, y que fue amenizada por las canciones de la Coral Julio Terrón.

Tras la celebración, se ofreció el tradicional y muy esperado convite a todo el pueblo en la Plaza Mayor, en el que los asistentes dieron buena cuenta de los dulces típicos y el vino donados por los Señores Mayordomos de la fiesta y por la Asociación Ntra. Sra. de la Luz. Al terminar, la charanga recorrió la mayoría de los bares del pueblo donde había un es tupendo ambiente de cañas y muchas familias y amigos reunidos disfrutando del día de fiesta.

A las cinco y media de la tarde, de nuevo los chinatos acudieron al templo parroquial a rezar la última de las Novenas y a despedir por este año a la Virgen de la Luz, acompañándola camino de su habitual morada. Con mucho entusiasmo y ritmo partió la comitiva hacia la ermita, donde se realizaría al llegar la subasta de dulces y regalos donados por diferentes personas y empresas, así como de los brazos para meter a la Virgen en el interior de la ermita y del derecho a subir a Su Imagen al trono desde el que reina todo el año.

De una altísima emoción resultaron los momentos ya en el interior de la ermita, rezando las últimas Salves y cantando sus himnos y, sobre todo, el momento en que se abren las puertas del camarín y la imagen de María de la Luz aparece ante todos los presentes. Inmediatamente después, los mayordomos que han sido hacen entrega del bastón que acredita dicho cargo al que será en el año siguiente, que en esta ocasión no es otro que José Daniel Gómez Morán, que es a la vez presidente de la Asociación Ntra. Sra. de la Luz. Para terminar el acto, la Asociación hizo entrega de una placa conmemorativa a los que han sido mayordomos desde que los actuales miembros de la misma están ejerciendo su labor.

Y así terminó la semana de la Fiestas de la Luz, una semana llena de momentos emocionantes, y en la que los miembros de la Asociación hemos dado todo lo mejor de nosotros y trabajado todo lo que hemos podido o sabido en favor de la Virgen de la Luz, su culto y su fiesta. Esperamos que los fallos que seguro hemos cometido sean disculpados y que cada año mejoremos en nuestra tarea con la ayuda y guía de Nuestra Madre Santísima.